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La Costera Miguel Alemán (en Acapulco) se llena de puestos semifijos de comida

En la noche se expanden por toda la zona turística

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Foto: Adriana Covarrubias

ACAPULCO, Guerrero. Por las noches, La Costera Miguel Alemán se convierte en un mercado ambulante, pues se llena de puestos semifijos donde se ofrecen comida y artesanías a los visitantes nacionales y extranjeros.

A la altura de la zona turística de La Diana, comerciantes semifijos ofrecen cenas a lugareños y turistas y sacan mesas y sillas para convertir las calles en restaurantes ambulantes, mientras que vehículos como combis modificados ofrecen tacos y una variedad de comida rápida.

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) en Acapulco, Enrique Castro Soto pidió a la alcaldesa Abelina López Rodríguez generar una estrategia contra el ambulantaje, el cuál se ha incrementado considerablemente, y que no permita acabar con el comercio establecido que paga impuestos, servicios, derechos municipales y genera empleos.

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Ha criticado que el gobierno municipal tolera la proliferación del ambulantaje y al comercio formal que paga impuestos no les hacen descuentos ni en las licencias de funcionamiento que se les ha incrementado hasta en más de un 300 por ciento.

Fétidos olores emanados por escurrimientos de aguas negras dan la bienvenida a los turistas que caminan por la costera Miguel Alemán y tienen que sortean para no ensuciarse y evitar enfermedades de la piel.

En La Costera Miguel Alemán a la altura de la calle Juan de la Cosa desde hace dos días brotan aguas negras que van a dar directamente a la playa en esa zona.

Los turistas que transitan por la avenida se ven obligados a soportar el fuerte olor de aguas negras y sortear los charcos que se forman y caer en las aguas residuales.

A la altura de La Costera 125 y bares que se ubica frente al hotel Park, se ubica otro escurrimiento de aguas residuales que también emanan fétidos olores.

Adriana Covarrubias | El Sol de Acapulco