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Incorruptibles

Un avión carguero venezolano voló con autopartes de Querétaro a Argentina y despertó sospechas en Paraguay

El avión de Emtrasur lleva como tripulantes a 7 iraníes y 11 venezolanos abordo. Llegó a México el 4 de junio y se fue dos días después

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La opacidad en las operaciones del avión carguero venezolano que permanece retenido en Ezeiza ya había llamado la atención en otros destinos: en mayo, el Boeing 747-300 de la compañía Emtrasur había estado bajo la lupa de las autoridades aeronáuticas paraguayas por la excesiva cantidad de tripulantes que llevaba, siete de los cuales eran de origen iraní.

La llegada a Paraguay del avión venezolano fue el 13 de mayo, informó el diario El Clarín. El aterrizaje fue en Ciudad del Este, una plaza poco acostumbrada a recibir en su aeropuerto un enorme 747 de carga. Algo más llamó la atención de las autoridades aeronáuticas locales: el Boeing de Emtrasur llevaba a bordo 18 pasajeros: siete iraníes y 11 venezolanos.

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“Es lo que la empresa declaró, realmente los aviones cargueros siempre traen 6 o 7 tripulantes: llamó la atención que haya venido más gente”, reconoció el director de Aeropuertos de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac) de Paraguay, Douglas Cubilla.

“Es la declaración que hace la empresa, nosotros no podemos tampoco intervenir, ellos los declaran como tripulantes y tendrán sus razones”, agregó al ser consultado por ABC Radio Cardinal AM 730 de Asunción sobre el inusual número de tripulantes del avión venezolano.

El 747 de Emtrasur estuvo estacionado en el aeropuerto de Ciudad del Este todo el fin de semana: llegó el viernes 13 de mayo y despegó a las 3 de la mañana del lunes 16 rumbo a Aruba. Declaró transportar un cargamento de cigarrillos de la empresa local Tabesa —uno de cuyos accionistas es el expresidente paraguayo Horacio Cartes— valuado en cerca de 800 mil dólares.

Según Cubilla, “los tripulantes —por protocolo— fueron del avión al hotel y del hotel al avión”. Todos fueron sometidos a los controles habituales de Migraciones y la carga, revisada por agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) de Paraguay.

Los vuelos del Boeing 747-300 que opera Emtrasur se encuentran bajo la lupa desde su propio inicio en febrero de este año: el avión —que lleva la matrícula YV3531— fue transferido a la compañía venezolana por una empresa iraní, Mahan Air, en teoría privada y señalada por Estados Unidos como colaboradora del régimen de Teherán en el respaldo logístico de actividades terroristas.

La aventura argentina del jumbo llamado “Luisa Cáceres De Arismendi” —el nombre de una heroína de la independencia venezolana— comenzó el lunes pasado, cuando tenía previsto aterrizar en Ezeiza en un vuelo desde México con escala en Caracas. Pero la niebla le jugó una mala pasada y el 747 fue desviado al aeropuerto de Córdoba. El viaje se completó por la tarde, ya con una mejora en las condiciones de visibilidad.

Tras 48 horas en Ezeiza, el miércoles por la tarde, despegó con destino a Caracas. Pero luego de casi 45 minutos de vuelo —20 de ellos sobre el Río de la Plata— regresó por “motivos desconocidos”. Entonces el jumbo quedó retenido en Ezeiza, en medio de rumores, tuits y múltiples capturas tomadas por spotters (aficionados a la fotografía aeronáutica).

La tripulación con la que el avión realizó el viaje a la Argentina también sería mixta, con siete iraníes y nueve venezolanos. En la noche de este viernes, el Ministerio de Seguridad de la Nación —a través de la Policía de Seguridad Aeroportuaria— confirmó que controló a los tripulantes y la carga, y comprobó que el 747 estaba cargado con repuestos para autos. Poco se sabe, en cambio, sobre el rol en el despacho del vuelo de cada integrante de la nutrida tripulación.

Emtrasur es una compañía carguera creada por el régimen de Nicolás Maduro como filial de Conviasa, la aerolínea estatal venezolana que cuenta con otros aviones anteriormente operados por Mahan Air, en otra señal del estrecho vínculo entre Caracas y el régimen irani. El 747 retenido en Ezeiza, desde su incorporación a Emtrasur, lleva realizados viajes a La Habana, Managua, Teherán y Malabo, la capital de Guinea Ecuatorial, entre otros destinos.

Clarín