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Guanajuato

El relleno sanitario El Verde, en Guanajuato, recibe dos mil toneladas de basura al día

Los residuos son acumulados en 178 pozos para luego generar energía para hacer funcionar una planta de energía eléctrica

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Foto: Edgar Camacho

LEÓN, Guanajuato. Cada día, el relleno sanitario El Verde recibe del municipio más de dos mil toneladas diarias de basura que es acumulada en 178 pozos y después se utiliza para generar energía eléctrica.

La planta de energía eléctrica a través de la extracción de metano. Para este proceso, la basura no debe separarse, la orgánica de la inorgánica. Ambas son importantes para una buena producción de metano.

Armando López, gerente del relleno sanitario El Verde, aseguró que todos los días llegan al relleno sanitario cerca de 450 camiones recolectores de basura, lo que se traduce en cerca de mil 300 toneladas de basura municipal y de 400 a 600 toneladas de basura de vehículos particulares, generando un aproximado de dos mil toneladas.

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Exhortó a la población a separar la basura y los residuos aprovechables como el vidrio, papel, aluminio, cartón, plástico, entre otros, a reciclarlos de manera particular, ya que pueden ser una fuente de ingresos extra para las familias y al mismo tiempo ayudan a que se disminuya la cantidad de basura que llega al relleno sanitario.

“Si separan su basura sería un gran beneficio, si todos los vecinos separamos y organizamos nuestros residuos, los vendemos y obtenemos un recurso, podríamos pagar algo que quieran nuestros niños, los gastos de la casa, etcétera, muchas veces llega mucha basura que se puede separar y sin embargo, la estamos enterrando y le estamos quitando vida útil a nuestro relleno”, mencionó Armando López.

Toda la basura que llega a las instalaciones del relleno sanitario se compacta y se cubre con tierra, por lo que se necesita dos vehículos “bulldozer”, los cuales son máquinas que pesan cerca de 50 toneladas, mismas que tienen la finalidad de esparcir y compactar las más de dos mil toneladas de basura que llegan.

“Todo el residuo llega y se compila en estos lugares, se llena una plataforma a cierta altura y el bulldozer empieza a esparcir la tierra y a sellar la capa de cobertura, poco a poco se empiezan a unir las capas, se trabaja con gravedad en la parte de arriba y se va llevando la basura hacia abajo, se hace de esta manera para gastar el menos diésel posible; cada capa es de aproximadamente 80 cm”, agregó Armando López.

Para remover y compactar los residuos también se apoyan de una máquina más, la cual contiene picos que remueven y compactan la basura lo más posible. El objetivo es aprovechar lo más posible los espacios y alargar la vida útil del sitio.

Se estima que el relleno sanitario continúe funcionando hasta el año 2031. Lo que quiere decir que aún faltan nueve años de capacidad. En este relleno se recibe todo tipo de basura que no sea infecciosa o inflamable, ya que son cerca de 800 metros cuadrados de residuos propensos a incendiarse.

“Diario se esparce tierra para taparla en parte para evitar los malos olores que puede generar en parte de la ciudad, estamos en una zona más alta y por naturaleza el viento corre de Jalisco hacia León, además no hay animales, no hay una flora o fauna descontrolada, todo es para lo que está hecho el relleno, disposición de residuos, donde se cumple con toda la normativa que está apegada a la semarnat y además tenemos la legislación ambiental al día”, agregó el gerente del relleno sanitario el verde.

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Las instalaciones operan las 24 horas del día durante toda la semana. Son 400 personas las que trabajan con los desechos de toda la ciudad. Unos se encargan de la zona de operación, mantenimiento, limpia de camión, módulos de enfriamiento, excavadoras, por mencionar algunos.

Otras de las funciones que este relleno realiza, es que una vez que se crean las fosas sépticas y son llenadas, se le colocan tubos, estos fungen como ductos de biogás, para recolectar el metano que posteriormente mediante un proceso de purificación se convierte en energía.

También mediante otros ductos se tratan los residuos llamados lixiviados -estos son todos los líquidos que se forman de la basura-, debido a su composición química al combinarse con otras materias pueden concentrar cromo; uno de los metales más pesados y que ocasionan grandes enfermedades al ser humano. Su filtración hacía el subsuelo es una contaminación inmediata, imposible de subsanar.

Lo que se hace en el relleno sanitario de León es extraer los lixiviados de una manera segura, posteriormente se van a una alberca gigante, una vez allí llegan a una planta de tratamiento, donde se le quita ese cromo y se puede reinsertar otra vez en el río. Al mismo tiempo parte de estos líquidos son rociados por medio de microaspersores en la misma basura, para biodegradarla, obteniendo así bajar un metro de residuos por año con este método.

“Tenemos varios cálculos para definir la vida útil del relleno, ahorita tenemos el término de la concesión, donde tenemos que llegar a nueve años, el reto está en eso, hay algunas partes que se degradan más rápido como la materia orgánica, otras partes que se degradan lento, el chiste es mezclarlas todas para junto con el líquido (lixiviado), se esté degradando mucho más rápido y más eficientemente”, aseguró Armando López.

“Aquí le echan de todo tipo de basura, que es algo que no debería de estar pasando, por eso es importante que se enteren y sobre todo los niños, que mucho de ellos les compete que cuidemos el medio ambiente; ellos sean los responsables de que les digan a sus papás cómo separar la basura para que llegue la menor cantidad posible de basura al relleno sanitario, ahora tenemos que estar jugando con los espacios y la capacidad de estos, pero se está calculado que dure este relleno sanitario hasta el 2031”, finalizó Armando.

Montserrat Ramírez | El Sol de León