:)

La Opinión

La escalada biológica de los drones

El uso de drones en entornos urbanos va a requerir la actualización constante de sistemas de detección y contramedidas para estar siempre un paso por encima del atacante

Published

on

La tecnología y sus distintas aplicaciones tienen un importante factor de crecimiento orgánico, desde el punto de vista de que cualquier solución tecnológica trata de superar un problema o necesidad de la misma forma que un organismo vivo trata de superar las distintas adversidades de su existencia.

Se superan retos y se encuentran los siguientes a superar, en una escalada lógica que recuerda a las conquistas y evolución planteada por la naturaleza. No hay un gran plan maestro detrás sino muchas pequeñas pruebas e iteraciones que nos acercan hacia un futuro cada vez más complejo y sofisticado.

Los drones obviamente no son una excepción y encontramos varios casos de evolución orgánica, quizás con dos muy llamativos en sectores dispares como puede ser la construcción y la seguridad.

Drones en la construcción, evolución pasiva

En el sector de la construcción la evolución de los sistemas no tripulados se ha basado en una adaptación de las técnicas a las capacidades. Su uso en obras y construcciones se ha limitado al transporte de cámaras con las que realizar seguimientos, inspecciones o cálculos de volúmenes mediante técnicas como la fotogrametría o la toma de datos mediante láser. La evolución de estas aplicaciones ha dado lugar al desarrollo de soluciones verticales integradas como pueden ser gemelos digitales o la implantación de inteligencia artificial para el análisis de los datos captados.

Ahora bien, el próximo paso evolutivo en este sector son los drones con una mayor capacidad de carga de peso que transporten objetos. Que tengan la suficiente capacidad como para ahorrar una grúa y sean más eficientes en coste que un helicóptero. Y ya estamos viendo algunas empresas que están planteando soluciones de alta carga en este sentido mediante diferentes enfoques, unos apuestan por drones eléctricos, otros híbridos, otros con motores de gasolina… Pero todos con una propuesta clara, aumentar el peso de las operaciones.

Lee: Los satélites, drones y aviones son la tecnología aliada en la preservación del medio ambiente en América Latina

El avance normativo, sobre todo en Europa y Estados Unidos, facilita este tipo de vuelos y la expectativa es la generación de un mercado enorme en volumen de operaciones. Sin embargo la evolución en forma de avance en el propio dron no ha venido empujada por una necesidad del sector sino que más bien ha sucedido como una mutación bajo la presión del avance en la técnica y el avance en la normativa. La solución ha florecido por ponerla bajo las condiciones adecuadas pero no como una respuesta inmediata a un estímulo, que es el siguiente ejemplo que vamos a ver.

Drones para seguridad, evolución activa

La evolución de los sistemas no tripulados dedicados a usos de seguridad y vigilancia ha seguido un camino similar al de la construcción en sus inicios pero ha variado en los últimos tiempos. Ha pasado de ser un sistema pasivo donde los usos venían definidos por las capacidades a un sistema activo donde los usos definen las capacidades en función de una fuerza motriz muy poderosa, el enemigo. Aquí nos encontramos ante sistemas duales donde la evolución tiende a pisar el acelerador debido a la interacción de dos grupos diferenciados.

En el lado atacante tenemos la escalada de los drones atacantes, con ejemplos claros desde sus inicios con sistemas muy rudimentarios con granadas y explosivos acoplados a los drones. Con un bajo grado de automatización excepto un guiado por GPS. Todo es fácil de realizar con modelos económicos presentes en el mercado y con software libre. Además, las redes criminales se están haciendo con sistemas de radares y de inhibición que les permite no sólo desplegar sus drones sino impedir el uso de drones por parte de las policías.

En el lado defensor tenemos los sistemas de detección y anulación que inhiben la señal del mando transmisor dejando al drone sin rumbo y obligándole a hacer una vuelta a casa o a descender. Otros sistemas juegan con su GPS para obligarlo a bajar cambiando su posición o marcando una nueva coordenada para su vuelta a casa. Otros sistemas son más expeditivos y se derriba al drone, bien con redes o bien a cañonazos si hace falta. El más avanzado usa otro dron para capturar al intruso y depositarlo donde se requiera.

Lee: Los drones usados por los cárteles para atacar a las fuerzas de seguridad no son efectivos: Sedena

El problema es que el escalado en la tecnología deja sistemas obsoletos. Los que cortan el enlace entre el dron y el mando se salvaguardan con navegación completamente autónoma, la denegación de GPS con aplicaciones de IA que sean capaces de sean capaces de volar mediante una comparación de imágenes en memoria. Esto a su vez incrementa la escalada en el otro lado con métodos como lanzamiento de redes, el uso de humo o mejoras en los radares, pero al mismo tiempo mejoras en el diseño de los drones para tener una menor firma de radar o el uso de cámaras térmicas vuelve a nivelar las cosas. El uso de drones cazadores se compensa con una suelta de un mayor número de drones que ataquen coordinada como un enjambre.

La consecuencia de esta escalada casi natural de la tecnología por pura necesidad de supervivencia, desbloquea una nueva forma de hacer guerra de precisión para grupos criminales en todo el mundo. Drones autónomos, capaces de volar sin interferencia externa, con avanzados sistemas de reconocimiento visual para volar sin GPS y con la capacidad de coordinarse entre ellos como un enjambre para evitar a los depredadores y hacer el máximo daño posible. El poderío económico de las redes criminales hace que puedan acceder a explosivos o armas no convencionales las cuales montar en drones hechos a medida que una vez estén en el aire sea muy complicado detectar o frenar.

Como hemos visto, cada nuevo paso o contramedida solo añade un escalón más al desarrollo tecnológico necesario para poder atacar. El uso de drones en entornos urbanos va a requerir la actualización constante de sistemas de detección y contramedidas para estar siempre un paso por encima del atacante. La complejidad será creciente con el paso del tiempo al ir incorporándose drones en los entornos urbanos para transporte de mercancías o de personas.

Conclusiones

La evolución de la tecnología de los drones aéreos va a traernos retos contra los cuales nuestras ciudades aún no están del todo preparadas. El aumento de capacidades y la apertura normativa suponen un universo potencial enorme para nuevas aplicaciones que a su vez transforman la propia morfología del sector con sus nuevas necesidades.

Transporte de personas, revisión de infraestructuras, vigilancia, transporte de paquetes… son solo algunas de las operaciones que se realizan a diario sobre nuestros cielos. Con un sistema automático de control, integración con distintos espacios aéreos y con diversas capas de seguridad.

Es obligación de los estados el fomentar el uso de tecnologías de control e invertir en sistemas de seguridad para asegurarse una correcta dirección y que estamos uno o dos pasos o dos por delante en esta pelea por la evolución.