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Guanajuato

La crisis hídrica se agrava cada vez más en Guanajuato

Los proyectos hidráulicos de la entidad van enfocados a preservar el agua subterránea y tener disponibilidad de líquido superficial y de almacenamiento de presas

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Fotos: Martín Martínez

IRAPUATO, Guanajuato. El estrés hídrico de la entidad se agrava cada vez más, pues de acuerdo con el Programa Estatal Hidráulico de Guanajuato, 19 de los 20 acuíferos que hay en el estado presentan déficit de agua y 18 de ellos están sobreexplotados.

Por ello, Guanajuato es uno de los estados que están cerca del Día Cero, es decir, de tener una problemática seria por la falta de agua, pues de acuerdo con el Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés), la entidad está dentro de la escala de riesgo extremadamente alto en cuanto a desabasto de agua.

De acuerdo con el titular de la Comisión Estatal del Agua, Francisco García León, Guanajuato tiene un déficit anual de alrededor de 900 millones de metros cúbicos de agua, pues mientras se extraen alrededor de cuatro mil millones, los escurrimientos de aguas que tiene el estado apenas rondan los tres mil 100 millones de metros cúbicos.

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Por ello, los proyectos hidráulicos de la entidad van enfocados a preservar el agua subterránea y tener disponibilidad de líquido superficial y de almacenamiento de presas, el proyecto de la presa El Zapotillo era uno de los más esperados, pues con ello se reduciría en un 60 por ciento la extracción de agua en la zona de León, uno de los municipios con mayor estrés hídrico.

El Programa Estatal Hidráulico de Guanajuato señala que el estado tiene 20 acuíferos, de los cuales sólo el Xichú-Atarjea, en la zona norte del estado, tiene disponibilidad de agua, mientras que el resto tienen déficit.

Inclusive, hay una disparidad entre los volúmenes oficiales de demanda de agua con la demanda real reportada de abasto y por ejemplo, en el caso del acuífero Irapuato-Valle, el considerado más estresado, se otorgan más de 700 millones de metros cúbicos al año, cuando se estima que debería de andar entre los 500 millones de metros cúbicos, que aún así es muy superior a lo que debería de otorgarse, pues no debería exceder los 300 millones de metros cúbicos a utilizarse.

Aunque la creencia social indica que las empresas instaladas en el estado serían las causantes del estrés hídrico, junto con la cantidad de población, lo cierto es que 80 por ciento del agua utilizada en el estado es para actividades agrícolas y donde sigue siendo el reto tener usos más efectivos del agua para riego, pues se pierde mucha agua a la hora de hacer riesgos tradicionales, por lo que la apuesta era hacer riego tecnificado por goteo.

Sin embargo, con los recortes del presupuesto federal destinado al campo ha sido complicado continuar con los apoyos que se daban para tecnificación y en el estado alrededor de un 40 por ciento de la superficie agrícola tiene esta tecnología.

El Programa Estatal Hidráulico de Guanajuato indica que en cuanto a los volúmenes concesionados de agua superficial, es decir, de la proveniente de las presas, 93.36 por ciento es para uso agrícola, 6.61 por ciento es para uso público urbano y apenas un 0.03 por ciento es para uso industrial.

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En cuanto a los volúmenes concesionados de agua subterránea, también el sector agrícola ocupa el primer lugar, con 71.11 por ciento del agua que se extrae va para este fin, 14.08 por ciento va para uso público urbano, 13.16 por ciento va para servicios y otros fines, mientras que para uso industrial se usa un 1.66 por ciento del agua del subsuelo.

Por ello, la apuesta es a usar más agua superficial y que está almacenada en presas, por lo que el proyecto de tecnificación de la presa La Purísima, con el cual se pretendía usar agua superficial para riego de las parcelas del Módulo de Riego de La Purísima, de Irapuato, además de que 10 millones de metros cúbicos anuales de esa agua superficial serían usados para satisfacer la necesidad de líquido de habitantes de la zona sureste de Irapuato, donde se ubican zonas que tienen escasez de líquido, proyecto que también se vio afectado por los recortes federales destinados para su ejecución.

Guanajuato padeció hasta hace unos meses uno de los escenarios de sequía más críticos en la última década, pues por dos años ni llovió y hubo municipios en donde sus presas se secaron.

El Monitor de Sequía reportó que durante mayo pasado, 39 de los 46 municipios presentaban un grado de sequía, en tanto que los siete restantes presentaban condiciones de estar anormalmente secos.

El agua en las presas llegó a estar en un almacenamiento general de un 35 por ciento, de acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) pero hubo presas como la “Ignacio Allende”, que en 2018 inundó la planta Honda de Celaya por la gran cantidad que acumuló, que este año estuvieron secas.

Y aunque las lluvias han permitido una recuperación de los niveles de las presas, aún se está lejos de los niveles óptimos de éstas, pues algunas apenas están al 50 por ciento de su capacidad, cuando deberían de estar desfogando agua o bien, estar en los niveles de seguridad permitidos.

Luego de conocerse la decisión de que el gobierno federal excluyó a Guanajuato del proyecto de la presa El Zapotillo, donde se contemplaba enviar agua para el municipio de León, el gobierno del estado pidió una cita con el presidente Andrés Manuel López Obrador para pedirle reconsiderar esta decisión y a la vez que presente proyectos hidráulicos para Guanajuato, pues la gestión de presas es un ámbito federal y hasta el momento el único proyecto que se tenía como opción fue cancelado y con ello se deja a Guanajuato más cerca del llamado Día Cero.

Óscar Reyes | El Sol de Irapuato