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Querétaro

Alumnos de la Universidad de Querétaro producen insectos comestibles

Estiman que en 10 años, este modelo beneficiará hasta 17 millones de personas

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Natalia Guzmán Valencia, Gustavo Alonso Montoya Ugalde y Samantha Aguilar Veyna viajarán a Londres para impulsar su modelo de negocio. Foto: UAQ

QUERÉTARO, Querétaro. Estudiantes de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) avanzaron en el concurso internacional Hult Prize 2021 con el proyecto MINTO, que consiste en la producción e introducción de insectos comestibles.

Natalia Guzmán Valencia, Gustavo Alonso Montoya y Samantha Aguilar Veyna son los tres alumnos de la máxima casa de estudios queretana que conforman el proyecto y quienes pertenecen a las facultades de Ciencias Naturales y de Contaduría y Administración.

El concurso Hult Prize busca apoyar a jóvenes estudiantes para que emprendan una idea de negocios. Este año, la problemática a resolver es la alimentación sustentable con un impacto positivo de 10 millones de personas en 10 años.

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Natalia Guzmán detalló que al ser seleccionados como representantes de la universidad, participaron en la etapa nacional que los llevó a esta etapa internacional donde obtuvieron el primer lugar.

A la fecha, el equipo se ha preparado tomando cursos en línea ya que el proyecto sobre insectos se encuentra en un acelerador de negocios y próximamente viajarán a Londres, Inglaterra, para recibir capacitaciones presenciales durante un mes y medio para emprender el negocio.

“Nos prepararon para ganar un millón de dólares, pero también nos preparan para que en caso de que no ganemos el recurso podamos encontrar la manera de buscar financiamiento y llevar a cabo este negocio que tiene un impacto muy grande en México especialmente, pero que también puede ser escalado en todo el mundo”, aseguró.

En tanto, Gustavo Alonso señaló que este proyecto propone una alternativa de producción de alimentos a bajos costos y que contribuye a la nutrición de las personas, así como una ayuda al medio ambiente.

“La idea de nuestra producción es tener una sociedad con las comunidades rurales, donde muchas personas tienen terrenos, pero no tienen dinero para invertirlo y producir en ellos. Nosotros vamos a proporcionarles el pie de cría e invernaderos, bajo un contrato, para que ellos produzcan los insectos y nos los vendan”, concluyó.

David Álvarez|Diario de Querétaro