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El Extranjero

Donald Trump tiene en sus manos el futuro del Partido Republicano

El ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump piensa fundar el Partido Patriota, el cual ya tiene un costo de 150 millones de dólares

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Podría participar en las próximas elecciones presidenciales. / Foto: Archivo

Después de una semana clave y tensa para el ex presidente Donald Trump, donde fue sometido a un segundo juicio político del cual salió airoso otra vez, ahora se centrará en la formación de su nuevo partido Patriota, tema que ha conversado con colaboradores y allegados, según The Wall Street Journal.


Trump anunció solemnemente al mundo, en los últimos minutos de gestión, que volverá. “El movimiento que comenzamos apenas ha empezado”, señaló con inflexión mesiánica a sus incondicionales. Para tal efecto se dio a conocer que el magnate inmobiliario cuenta ya con 150 millones de dólares. 

“Cualquier esfuerzo por iniciar un nuevo partido probablemente enfrentaría una intensa oposición por parte de los funcionarios del Partido Republicano, a quienes les irritaría la idea de que Trump retire el apoyo de los candidatos republicanos”, escribió el medio estadounidense.

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En ese sentido, The Guardian explicó que republicanos y personas cercanas a Trump no creen que este vaya a integrar realmente un nuevo partido y que “la motivación de Trump es más una cuestión de ‘desahogarse'”.

El ex presidente republicano pensaría en llamar al grupo político Partido Patriota, un nombre que, de acuerdo con The Washington Post, fue utilizado desde 1960 para denominar a un grupo socialistas que defendía a la clase trabajadora y rechazaba el capitalismo. Pero puede que esa no sea la relación y el concepto que Trump quiere transmitir.

“El Partido Patriota buscaba llegar a las personas de los barrios pobres ofreciendo clínicas de salud gratuitas, un programa de desayuno gratuito e incluso sus propias ‘escuelas de liberación’ que buscaban impartir ideales revolucionarios a los niños”.

En el caso de la formación política de Trump, se refiere más bien a postura radicales, intolerantes con las minorías, a personas que siguen las teorías de la conspiración, que están en contra del aborto, a la reclutación de movimientos extremistas como QAnon y grupos como los Proud Boys (con sesgos ampliamente antiinmigrantes). 

Por su puesto, estadounidenses de sectores rurales y muy apartados, con un promedio de educación básica sin profesionalización. Ese es el sector que buscarán reclutar.   

Aunque no se materializara su idea sobre el nuevo partido político, Trump podría seguir jugando un importante papel político en Estados Unidos al presentarse nuevamente a la presidencia en 2024, una opción que ya ha insinuado.

A pesar de las duras críticas por parte de muchos republicanos, que lo abandonaron tras la incitación a la violencia, y el inicio de su segundo juicio político por el Congreso, el ex presidente tiene aún un sólido seguimiento que planea explotar. 

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Trump sigue siendo popular entre los republicanos para quienes, a pesar de haber perdido las elecciones, en el 2020 obtuvo (74 millones en total) 10 millones de votos más que en el 2016, un récord electoral histórico para un candidato republicano en una elección presidencial en Estados Unidos. 

Su robusta base de partidarios que han defendido la campaña de fraude electoral sin ofrecer ninguna evidencia, objetaron la certificación de los resultados incluso después del violento asalto al Congreso –que saldó con cinco muertos– y continúan dando muestras del obstruccionismo por venir en las audiencias de confirmación del gabinete de Joe Biden. 

Desde que perdió las elecciones el 3 de noviembre de 2020, Trump ha recaudado 250 millones de dólares, que, tras pagar las deudas de su campaña presidencial, 100 millones, le dejan con una caja de 150 millones. Como se trata de un PAC (Comité de Acción Política), el dinero solo puede ser utilizado para fines políticos.

Un nuevo partido político sería la plataforma ideal para ayudar a Trump a seguir ejerciendo influencia después de su Presidencia, y poder echar mano a la caja del PAC. Le proveería de una plataforma de difusión pública, que, tras la cancelación de sus cuentas en las redes sociales, necesitan para poder funcionar política y emocionalmente. 

Un plan que avecina una guerra en el Partido Republicano, debido a que debilitaría su militancia, en buena medida por eso sólo siete de los 50 senadores republicanos votaron en su contra en su segundo juicio político. Pero Trump no es un hombre que sepa de lealtades, él toma lo que le conviene y cuando le conviene. 

La idea de un tercer partido en la derecha radical vislumbra un serio problema para los republicanos, una escisión que les perjudicaría electoralmente de cara a las elecciones de mitad de legislatura del 2022 en los esfuerzos para recuperar el control del Congreso.

Desde su nuevo centro de operaciones oficial en el club privado de Florida, Mar-a-Lago, el ex presidente no pierde el tiempo y ya trabaja para el reposicionamiento en el poder del trumpismo en 2024. La batalla ya comenzó.