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El Extranjero

Comer ajo y limón no frenan los contagios de Covid-19

En la pandemia proliferan las medidas que no funcionan, coinciden algunos especialistas derivado de que las personas buscan para no contagiarse del Covid-19

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Tampoco es recomendable tomar antibióticos. / Fotos: Pixabay

Durante esta pandemia de Covid-19 lavarse las manos, mantener el distanciamiento social y usar mascarillas son medidas esenciales para frenar la emergencia sanitaria que ya ha cobrado la vida de más 2 millones 400 mil personas, pero también han proliferado las medidas que no funcionan.

Los médicos y autoridades de salud en el mundo lo han repetido todo el tiempo las medidas antes señaladas, pero junto con la vacuna, son las reglas de oro para navegar en esta época de pandemia que no ha logrado frenarse y que ya se encamina a su tercera ola.

Tapetes con desinfectante, tomar la temperatura, medir la oxigenación y cabinas satinizadoras en restaurantes, bancos, supermercados y lugares muy concurridos en realidad no tiene mucho sentido, según un grupo de expertos.  

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Los antibióticos solo son efectivos contra infecciones provocadas por bacterias. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), solo es posible que el personal de la salud recomiende un antibiótico cuando una persona con Covid-19 desarrolla una infección bacteriana como complicación.

Respecto a los micronutrientes, como las vitaminas D y C o el zinc, son fundamentales para el buen funcionamiento del sistema inmunológico y desempeñan un papel vital para la salud y el bienestar nutricional.

Sin embargo, ninguna ayuda a tratar o prevenir el Covid-19. Para el caso de la vitamina D, un grupo de científicos de Reino Unido, Europa y Estados Unidos advierte que, si bien ayuda a regular la cantidad de calcio y fosfato en el cuerpo, las altas dosis pueden conducir a un aumento de los niveles de calcio en la sangre, lo que puede ser dañino.

Algunas personas creen en remedios caseros ya sea a manera de protección contra el virus o como una cura para el mismo. Uno de los que se han vuelto más populares, gracias a cadenas en redes sociales, es el consumo de alimentos con un pH alcalino, es decir, por encima de 7.

Lo que llama la atención es que en la lista aparece el limón, supuestamente con un pH de 9, lo cual es falso. El limón es una fruta ácida, cuyo pH es de 2.3. Respecto a su efectividad contra el virus, no hay evidencia que compruebe que pueda curar o prevenir la enfermedad.

Otro alimento mencionado es el ajo. Al respecto, la OMS asegura que este “es un alimento saludable que puede tener algunas propiedades antimicrobianas. Sin embargo, no se han obtenido pruebas de que comerlo proteja contra el virus que causa el brote actual”.

De acuerdo con CNN, en aras de una reapertura, los países han adoptado una serie de medidas como tomar la temperatura en lugares públicos, instalar estaciones de desinfección con tapetes y hasta cabinas. En casa la limpieza se ha vuelto algo central: desde los zapatos, pasando por la ropa y las bolsas de la compra.

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En algunos países es común ver a la entrada de recintos privados y públicos una serie de tapetes por los que las personas deben pasar en un orden específico. Suele haber dos o tres y uno de ellos contiene una solución desinfectante.

También, en algunos lugares, ofrecen a las personas una especie de polainas desechables para cubrirse los zapatos, o directamente le piden a la gente que se aplique desinfectante en las suelas antes de entrar. De igual forma, ciertos lugares han adoptado la práctica de desinfectar llantas o autos completos con aspersores.

El consenso entre los expertos que consultó CNN es que no funcionan estas medidas, pero que desinfectar los zapatos o dejarlos a la entrada de la casa puede evitar que entre la suciedad y contaminantes.

“La verdad es que los virus no vienen en los zapatos, ellos están flotando en el aire. Y si llega a quedarse en el zapato, ellos no suben”, explica la viróloga María Fernanda Gutiérrez, de la Universidad Javeriana de Bogotá, Colombia.

“No sirve, es muy poco lo que puede ayudar”, dice por su parte Diego Rosselli, profesor de Epidemoiología de la Universidad Javeriana. “Se sabe que la transmisión del virus por superficies es menor de lo que se creía inicialmente. Que los zapatos contaminen… no hay ninguna evidencia de que eso sea cierto”, explicó a CNN.

“La probabilidad que el virus esté pegado en la bolsa es baja y despegarlo no es fácil porque sale de a pedacitos. Para que te contagies, y te pueda contaminar (si el virus estuviera ahí) habría que soplar la bolsa”, destacó la Dra. Gutiérrez.

Otra medida muy recurrente es que te tomen la temperatura ya sea en la muñeca usando un termómetro sin contacto, algunos lo toman en la frente y otros se confían de cámaras térmicas.

“Ni en la muñeca ni en ninguna parte. Una razón es porque, en general, el virus no es un virus altamente productor de fiebre. En muy pocos casos está uno produciendo fiebre y cuando uno tiene fiebre se siente mal, es probable que no salga a la calle”, dice la doctora Gutiérrez.

“Solamente un 10 por cienro de los que transmiten el virus e infectan tienen fiebre. O sea que estaríamos agarrando un grupo muy pequeño de personas”, dice sobre esto el Dr. Rosselli.

Hay un dispositivo médico que se puede poner en un dedo y mide el nivel de oxigenación en la sangre. La baja saturación de oxígeno es un síntoma posible entre los pacientes de Covid-19. Se considera baja oxigenación si está entre 95 y hacia abajo.

“Es raro, muy raro, que una persona tenga lo que se llama la hipoxia dulce, es decir, que ya esté desaturando y que esté caminando como si nada. No, eso es rarísimo”, explica Huerta.

Desinfectar el dinero también cae en esta categoría: los billetes y monedas que pasan de mano en mano son vehículos de suciedad y microorganismos, pero quizás desinfectarlos no sea tan buena idea, pues además de que puede dañar el papel, el problema no está ahí.

La ropa antifluídos sí ayuda a que el virus no se pegue al tejido. Las que usan los médicos y personal de salud no debe salir del hospital, pues estas personas están expuestas a altas cargas virales de pacientes Covid-19 durante largos periodos.

También funciona para personas que están en ambientes concurridos. “Pero si uno llega de la calle y que tenga que cambiarse de ropa, no”, concluye el Dr. Rosselli.

“Pero igual si el virus se pega a la ropa, pues no pasa nada, porque de la ropa no salta porque no tiene movilidad”, dice Gutiérrez.

Para contagiarse no solo se necesita que el virus esté presente, sino que haya una carga viral significativa y concentrada. Si llega a haber presencia del virus en cualquier superficie, puede que sea degradado por la manipulación, la temperatura e incluso el material de la superficie.

Evitar las conglomeraciones, privilegiar las actividades al aire libre y no los espacios cerrados, evitar las reuniones con muchas personas y sí, lavarse las manos, mantener el distanciamiento social y usar mascarillas, eso es lo que funciona.