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Emprendedor crea la bebida mexicana Puro Sonora Bacanora

Esta bebida sonorense se llama así porque proviene de uno de los 72 municipios de Sonora que lleva el mismo nombre: Bacanora.

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Su oficio lo llevó a crear el “Puro Sonora Bacanora“, bebida alcohólica mexicana de carácter artesanal, todo un éxito en la zona norte del país, particularmente en destinos turísticos con playa.

Don José Flores trabajó 37 años de noche, durmiendo de día, porque su oficio en centros nocturnos de la capital de Sonora así lo requería.

La experiencia como dueño de antros –detrás de la barra– le dio la habilidad de saber qué le gusta a los clientes y, por eso, después de su jubilación, decidió retomar y mejorar una vieja idea: ¿cómo innovar una bebida tradicional sonorense y hacerla moderna? ¿Por qué no vender un bacanoradistinto?

Entonces, con la ayuda de expertos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y de la Universidad de Sonora (Unison), don José Flores, hoy de 82 años, creó Puro Sonora Bacanora, una línea de cremas artesanales hechas con base en la bebida de maguey, típica de los pueblos sonorenses.

La historia de éxito

“Durante esos 37 años, aprendimos a hacer todo tipo de mezclas con el alcohol”, narró don José, “y cuando hubo un tiempo donde tuvo mucho auge un producto irlandés, el “Baileys”, empezamos a hacer las cremas; eran de un solo sabor y estaban hechas con whiskey.

Explicó a Cobertura 360 que, “como somos de Sonora — al saber y conocer el bacanora–, nos atrevimos a mezclarlo y a hacerlo lo más parecido a estas cremas. Comenzamos con el sabor coco y como nos dio muy buen resultado, hicimos los demás”.

El sabor, explicó, están pensado para degustarse en las zonas turísticas con mar, en los lugares de fiesta. Piña, coco, mango y menta fresca son las cremas iniciales, además del bacanora “curado”, que tiene la misma consistencia que la bebida tradicional, pero con sabores como membrillo y café -al cual llamó “Cabroncillo”, un símil del conocido “carajillo”, hecho con café espresso y licor 43-, ambos productos diseñados como digestivos.

“El sabor es muy regional y muy sonorense”, detalló, “el de menta tiene el mismo porcentaje de alcohol que las demás, pero sabe seco, se limpia la garganta y tiene un aroma que despeja cualquier otro; es altamente digestivo, sobre todo cuando uno come carne de cochi, que te queda la boca grasienta y con esta crema, queda muy suave”.

Todas están diseñadas para tomarse en las rocas o en frappé, “no necesitan más”, aseguró, y, recientemente, lanzó nuevos sabores que tenía tiempo probando: el piñón en crema y el de granada en bacanora curado, además, tiene disponible la venta del bacanoratradicional, sin otro sabor que el natural.

“Quizás fuimos los primeros en producir las cremas o, si no, lo somos por lograr científicamente lo más apegado a la producción de licores”, sostuvo, “somos artesanales, por eso el bacanora que usamos es artesanal, que se consigue en los pueblos, producido en andaderas”.

¿Qué es el bacanorapuro?

Don José explicó que, al adquirir el bacanorapuro de pueblos como Opodepe, Batuc y Tepoca, no se tiene una calidad estándar porque los rancheros lo producen de la manera rudimentaria y tradicional, además de que se obtiene de plantas silvestres de las que se desconoce su edad.

Estos dos factores, su sabor es delicioso, y solo basta con hacer un rastreo y cata de lo elaborado por los pequeños productores antes de realizar la compra que se mezclará en cada una de las botellas de Puro Sonora.

Don José, Emprendedor mexicano

El creador de la bebida instaló su propio laboratorio en casa, conformado por una mesa junto a la ventana del comedor, donde ubica los galones de mezcla, sus pipetas y una estantería de madera donde coloca sus botellas listas para etiquetar a mano. Ahí, acostumbrado como está a la noche, trabaja hasta altas horas de la madrugada.

En su silla y con un trabajo constante, con la ayuda de su familia y cuando la situación y la demanda lo ameritan, puede llegar a producir hasta mil botellas en una semana.

“Todo lo hago manualmente, por lo pronto, mientras tengamos esta comercialización… las cremas llevan diferentes ingredientes, la que más lleva es la de coco, con seis distintos, pero eso no se lo digo, le cuento de todo, menos de la fórmula”, rió.

Escollos en el camino, las redes sociales una oportunidad

Don José afirmó a Cobertura 360 que quiere hacer crecer su pequeño negocio, pero no ha logrado despegar en las grandes plataformas de venta de licor, como las ferias nacionales a donde lo han invitado, pues no tiene la capacidad económica de rentar espacios en ellas.

Aún así, se ha abierto camino a través de las redes sociales, con la ayuda de su esposa Rossy, quien maneja las cuentas en internet, las ventas y se encarga de distribuir las botellas en un carro familiar.

“Las redes sociales son el mejor canal para vender, porque lo estamos haciendo en varias partes gracias a los medios de internet, pero queremos meternos a las ligas mayores, en ferias en Jalisco y Aguascalientes, por ejemplo, donde fuimos invitados a exponer, pero el precio es muy alto; estamos hablando de 140 mil pesos por un stand de cuatro por cuatro metros, durante tres semanas”.

Por lo pronto, sigue en la búsqueda de clientes en donde el ambiente suene tropical.

“El que más pistea, pues, se encuentra en la playa, donde hay centros nocturnos con mar, arena y pisto”, ríe, “ahí es donde se consume el alcohol que suena tropical, pero este es un producto netamente sonorense.

Hay mucha gente que no lo conoce, pero lo hará, porque suena a lo que es: bacanora”.

Don José propone desgustar la bebida, por ello comparte la ubicación en Facebook; el número telefónica (662) 167-0356 o, atravesaba de WhatsApp al (662) 847 4301.

Por Astrid Arellano