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“Me contagié de Covid y no supe dónde fue”: testimonio de un periodista de San Miguel de Allende

El reportero que escribe estas líneas relata su experiencia al recibir la noticia de que estaba enfermo de coronavirus

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Creo que nunca sabré dónde me contagié. Crédito: Andrés Téllez Ramírez

La rutina matutina me levantó como cualquier día para realizar mi labor informativa. Las primeras horas de la mañana transcurrían entre el aseo personal, el desayuno y la lectura en mi dispositivo de lo que acontece el país y, particularmente, en San Miguel de Allende.

Sin embargo, algo en mí no se sentía bien, una sensación que aún no sé describir hizo una diferencia a la rutina a la que estaba acostumbrado.

Sin darle mucha importancia seguí mis labores antes de salir de casa y en un momento descubrí que no percibía ningún aroma. Lo supe porque me encanta bañarme en perfume y ese día no lo había hecho. Para comprobar esa impresión experimenté prendiendo un incienso y descubro que es real, lo respiro, pero mi sentido del olfato no lo descifró.

Desconcertado, salí de casa, tenía que trabajar.

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Al estar frente a la computadora sentí mucho cansancio. Dejo mis actividades y voy al médico. En el consultorio, el doctor me revisa y comienzo a contarle que sólo me siento raro, cansado y que no percibo olores ni sabores. Al momento me contesta: “Tienes un cuadro leve de Covid-19”.

Mi corazón se aceleró y lo primero que llegó a mi mente fueron mis hijos. No viven conmigo y tendría que romper mi promesa de visitarlos y estar con ellos no sé hasta cuándo. Agradezco haberme dado cuenta de mi enfermedad antes de verlos y no después sentir un arrepentimiento por haberlos contagiado.

Si bien mis síntomas hasta el momento no habían sido preocupantes, la sensación de la pérdida del olfato me lleva un poco a la desesperación. Siento que algo le falta a mi cuerpo, a mi ser.

Al avisarle a mis hijos que no iré me invadió un sentimiento de tristeza, ya que no me gusta incumplirles, pero las instrucciones médicas eran claras: no puedo salir de casa a menos que sienta algún síntoma más fuerte que tenga que ir al hospital.

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Lamentablemente, el sistema de salud debe cumplir un protocolo para que seas acreedor a una prueba Covid gratuita, misma a la que no tuve acceso debido a que no tenía los síntomas completos. Tuve que buscar por mi cuenta un laboratorio particular para asegurarme que tenía Covid, lo que me llevó a cuestionar ¿cuántas personas habrá que andan en la calle asintomáticas o que les dan el diagnóstico pero no tienen el apoyo familiar y económico para hacerse la prueba particular? Al hacerme los estudios y salir positivo, de nuevo me invade el miedo y los nervios.

Creo que nunca sabré dónde me contagié. Mi trabajo como reportero y fotoperiodista me obligan a estar fuera de casa una parte del día. Y en cierto momento comencé a repasar los lugares en los que había estado, lugares que son públicos y a los que acude la gente por necesidad: pudo haber sido en un cajero, en la gasolinera o en una tienda. Quizá simplemente pasé junto a alguien que no sabía que es portador del virus.

Regresé con el doctor para mostrarle el resultado positivo y sólo comentó que soy asintomático, por no tener un cuadro completo de síntomas Covid.

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La prescripción del doctor es estar en casa por 15 días, para empezar, y medicamento para tos, fiebre, gripe o influenza, el cual tomé por ocho días.

Además me explicó que muchas personas pueden ser portadoras sin presentar síntomas, por lo que por eso se pide que se use el cubrebocas, gel antibacterial y no salgan de casa de no ser necesario.