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Baja California

Practicar yoga en compañía de un gato mejora la salud física y mental durante el Covid-19

Expertos en esta disciplina físico-mental señalan que la compañía de felinos durante las sesiones ayuda a disminuir desde la presión arterial hasta el estrés y la ansiedad

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Practicar yoga y acariciar a tu gato reduce los niveles de cortisol, causante del estrés. Crédito: Yolanda Morales

TIJUANA, Baja California. Quienes tienen como mascota reconocen que el gato es fiel y buen compañero, pero este animal ha demostrado es una buena influencia para la salud de las personas que practican yoga.

Su compañía en las sesiones de esta disciplina físico-mental, dicen los expertos, ayuda de diversas formas al cuerpo, por lo que no en vano se dice que los gatos tienen vidas.

“El gato se presta mucho para vivir dentro de casa, con cuidados muy básicos, su mantenimiento dentro de casa es básico y eso nos mantiene ocupados”, comentó Elizabeth Barajas, propietaria de Baset Cat Café, un peculiar negocio en Tijuana que además de bebidas ofrece gatos en adopción.

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La idea de que los clientes adopten un gato, dijo, es porque estos animales siempre han sido una influencia positiva para la salud de los humanos. De acuerdo con Barajas, los beneficios para la salud al tener un gato en casa se pueden resumir en tres puntos:

  1. Disminuye la presión arterial
  2. Reduce la frecuencia cardiaca
  3. Alivia el estrés por soledad.

Pero de acuerdo con Haydé Novoa, psicóloga e instructora de yoga, los gatos son muy buena compañía para quienes practican estos ejercicios de dominio corporal y concentración.

Practicar yoga regularmente y acariciar a tu gato reduce los niveles de cortisol (la hormona relacionada con el estrés), que en niveles altos pueden debilitar el sistema inmunológico y con el tiempo causar la aparición de enfermedades e infecciones. Tu salud se verá recompensada con el yoga y la compañía de tu gato al aumentar tus defensas y tener mejor respuesta inmunológica”, dijo Novoa, quien cuenta con certificación de terapia asistida con animales.

La relación yoga-gato, indicó, también brinda soporte emocional ya que se fortalece el vínculo afectivo con la mascota e incrementa los niveles de oxitocina, una hormona asociada al establecimiento de relaciones sociales, por lo que la convivencia con las personas mejora de forma significativa.

Los ejercicios de yoga ayudan a la coordinación física del cuerpo notablemente ya que las posturas estimulan ambos hemisferios cerebrales, señaló.

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“Además tu gato te enseñará a administrar el espacio desarrollando coordinación viso espacial, ya que se apropiará de tu tapete y tus sentidos se agudizarán para no pisarlo”, mencionó.

La compañía del minino al practicar yoga aliviaría la depresión y la ansiedad, según la especialista, ya que se ha comprobado que mejora el estado de ánimo al participar con sus ocurrencias, ya sea saltando, rozando el cuerpo o al ronronear cuando se acerca mientras se realiza una postura.

“El observar a tu gato inspira emociones positivas como felicidad, tranquilidad y esperanza aumentando los niveles de energía física y espiritual, favoreciendo un ambiente de calma durante la práctica de yoga”, mencionó.

Recitar mantras durante la sesión yoga, al igual que el ronroneo felino, produce una frecuencia sonora vibratoria que estimula la curación de los tejidos, aumenta la densidad ósea, disminuye la presión arterial, reduce el dolor y favorece la relajación, apuntó Novoa.

“A partir de entonces empezarás a ver a tu gato como un instrumento de sanación peluda”, comentó.

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El yoga ayuda a desarrollar un equilibrio físico, mental y emocional, reiteró, ya que al ejercitar cada postura se hace de manera consciente, con todos los sentidos en alerta para cada movimiento y fortalecer el cuerpo desde el interior.

Explicó que el contacto físico con el gato y la meditación consciente incrementan la producción de ondas cerebrales tetha que se producen en estados de relajación y calma profunda.

“Y qué mejor maestro que un gato para enseñarnos de equilibrio pues lo domina perfectamente en cada movimiento”, añadió. “Y quién mejor que un gato para demostrarnos cómo se debe tomar un descanso y disfrutar felizmente de ‘savasana'”.