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El Extranjero

Fallece el juez que persiguió a los Fernández de Kirchner

Claudio Bonadio tenía a su cargo diversos casos abiertos contra Cristina Fernández de Kirchner y ex funcionarios de su gobierno

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El juez federal argentino Claudio Bonadio, quien tenía a su cargo varias causas emblemáticas sobre corrupción e investigaba a la ex mandataria y actual vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y a ex funcionarios de su gobierno, murió hoy a los 64 años en Buenos Aires, informaron sus allegados.

Bonadio falleció a raíz de un tumor cerebral, según precisó la agencia estatal Télam citando a fuentes judiciales.

El magistrado llevaba el caso conocido como “los cuadernos de la corrupción” sobre el supuesto pago de sobornos por parte de empresarios a altos ex funcionarios del gobierno de Fernández de Kirchner y por el cual procesó a la actual vicepresidenta, acusada de ser la supuesta jefa de una asociación ilícita.

La ex mandataria intentó infructuosamente destituir a Bonadio a través del Consejo de la Magistratura adonde el juez acumuló medio centenar de denuncias por mal desempeño y parcialidad.

Bonadio nació el 1 de febrero de 1956 en la localidad bonaerense de San Martín y se graduó como abogado a los 32 años en la Universidad de Buenos Aires.

También tuvo a su cargo otras causas emblemáticas, entre ellas la de las irregularidades en las operaciones con el dólar futuro en el mercado de cambios durante el último año de gobierno de Cristina y la que investigaba la firma de un memorándum de entendimiento con Irán, por la que la procesó por el supuesto delito de encubrimiento de los iraníes acusados por el atentado a la mutua judía AMIA en 1994 en Buenos Aires que dejó 85 muertos.

Cristina Fernández de Kirchner lo llamaba “el juez pistolero” en alusión a un robo que había sufrido el magistrado en 2001 en el cual mató a balazos a dos ladrones en plena calle.

El juez a su vez investigó a Máximo y Florencia Kirchner, hijos de Fernández y el fallecido ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007), como también llevó un tiempo la causa denominada “Los Sauces” para dilucidar si empresarios pagaron sobornos por la concesión de obras públicas a través del alquiler de propiedades a la sociedad inmobiliaria que es propiedad de la familia Kirchner.

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Las causas del dólar futuro, el memorándum con Irán y Los Sauces ya están a cargo de tribunales orales, al tiempo que continuaba con la instrucción del caso que investiga la obra pública realizada en la ciudad de Buenos Aires conocida como el Paseo del Bajo.

Por esta, en diciembre último sobreseyó al ex secretario de Transporte Guillermo Dietrich y otros ex funcionarios del gobierno del conservador Mauricio Macri (2015-2019) y al jefe de Gobierno porteño macrista Horacio Rodríguez Larreta.

Bonadio llegó a la justicia por nombramiento del ex presidente Carlos Menem (1989-1999) tras haberse desempeñado como subsecretario de Legal y Técnica del entonces jefe de gabinete Carlos Corach durante el menemismo.

El juez había sido intervenido quirúrgicamente en mayo pasado y una semana después reanudó su trabajo hasta fines de diciembre, cuando decidió tomarse un mes de vacaciones y luego decidió solicitar una licencia compensatoria hasta el 1 de marzo.

El fiscal Carlos Stornelli, que trabajó con el juez en algunas causas judiciales, declaró al canal TN que a Bonadio “no le gustaba que le preguntaran sobre su enfermedad”, pero “era un final que de alguna manera lamentablemente ya se preveía”.

A principios de la década de 1990, durante el Gobierno de Carlos Menem (1989-1999), fue colaborador del secretario Legal y Técnico de la Presidencia Carlos Corach –quien posteriormente fue ministro del Interior– y en 1994 asumió como juez federal por decreto presidencial.

Bonadio, quien contaba con una dilatada trayectoria de 26 años como juez federal, llevaba adelante causas de fuerte impacto político y su actuación no pasó indiferente en las últimas décadas, al punto que recibió varias denuncias en su contra ante el Consejo de la Magistratura.

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Su estilo de investigación cosechó tanto críticas como elogios en un contexto en el que el Poder Judicial enfrenta el continuo reto de independizarse del poder turno y librarse de las influencias políticas.

Bonadio llevó a juicio a Fernández de Kirchner, que fue presidenta entre 2007 y 2015, la procesó en siete oportunidades y le dictó varias prisiones preventivas con pedidos para que le quitaran los fueros parlamentarios que le brindaban inmunidad de arresto, a la vez que investigó a numerosos exfuncionarios kirchneristas.

El nuevo gobierno, que encabeza Alberto Fernández buscaba negociar con el juez su renuncia, ya que el oficialismo no tenía el número para impulsar la vía del juicio político y la destitución. Bonadio acumulaba varias denuncias por mal desempeño en el Consejo de la Magistratura.

Enemigo directo

Fernández de Kirchner afirmó en varias oportunidades que era víctima de una “cruel persecución judicial” y se refirió a un “lawfare”, una guerra judicial.

La abogada Graciana Peñafort, que representó en algunas causas a Fernández de Kirchner y actualmente es directora de Asuntos Jurídicos del Senado, afirmó que Bonadio “nunca fue un buen juez”.

“Era un señor que venía de la política y que se dedicaba a perseguir gente”, declaró a Radio con Vos.

El actual abogado defensor de la vicepresidenta, Gregorio Dalbón, afirmó por su parte que se murió “una persona que le causó mucho daño a la Justicia, que ha sido un arbitrario en el aspecto jurídico, una persona que ha matado por la espalda”.

Bonadio también fue cuestionado este martes por el financista Javier Timerman, al recordar que el juez no permitió a su hermano, el excanciller kirchnerista Héctor Timerman, realizarse un tratamiento contra el cáncer en Estados Unidos mientras era investigado por el memorándum de entendimiento firmado por Irán.

“Su paso por la Justicia fue nefasto para el país y para la vida de los argentinos. Espero que haya tenido la oportunidad de tratarse, una oportunidad que no le permitió a mi hermano y por eso aceleró la muerte de Héctor”, sostuvo el economista a radio El Destape.

Otras voces, como el abogado Mariano Cúneo Libarona, destacaron en cambio su “independencia” en el Poder Judicial, al tiempo que la diputada de la Coalición Cívica opositora Mariana Zuvic consideró que el juez “entregó su vida por la República”.

Su nombre fue mencionado como uno de los “jueces de la servilleta”, como se conoció a un puñado de magistrados que según denunció el exministro de Economía Domingo Cavallo figuraban en una servilleta escrita por Corach como “amigos del gobierno”.

El relevo

El juez federal subrogante Sebastián Casanello estará a cargo de las causas que tramitaba Bonadio hasta el 29 de febrero, cuando estaba previsto que culminara la licencia que había solicitado el magistrado.

Pero la Cámara Federal deberá determinar ahora si prorroga ese reemplazo o realiza un nuevo sorteo para el Juzgado Federal 11 que quedó vacante.

La coalición opositora Juntos por el Cambio lamentó el fallecimiento de Bonadio y llamó a que “las causas que él llevaba adelante sigan el ritmo que los judiciables precisan para que la Justicia llegue a tiempo y sea verdaderamente Justicia”.

“Uno de nuestros valores inclaudicables, como Juntos por el Cambio, es seguir trabajando por una Justicia autónoma del poder e independiente que sea el equilibrio que todo sistema precisa”, declara el comunicado firmado por los principales líderes del espacio opositor que gobernó hasta diciembre pasado en la Argentina.

El fiscal Stornelli confió en que avancen las causas que instruía el juez porque “desde el punto de vista procesal no hay inconvenientes, más allá de que Claudio Bonadio haya sido un referente y con una presencia muy fuerte”.

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