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El Extranjero

El tráfico ilegal de petróleo más vivo que nunca

El robo de petróleo financia al Estado Islámico (ISIS), los cárteles de la droga de Latinoamérica, la mafia italiana , entre otros

El estrecho de Ormuz es un angosto corredor marítimo en Medio Oriente. Es el paso más importante del mundo para la distribución de petróleo legal e ilegal y un lugar clave de las tensiones entre Estados Unidos e Irán.

La Administración de Información Energética de Estados Unidos estima que 21 por ciento del total mundial de petróleo, en 2018, pasó por el estrecho de Ormuz.

El estrecho de Omán e Irán conecta el paso marítimo de los países del Golfo — Irán, Kuwait, Arabia Saudita, Bahréin, Qatar y Emiratos Árabes Unidos— con el Mar de Arabia. En su punto más angosto, el canal separa a Omán de Irán por tan solo 33 kilómetros. Tiene dos vías marítimas, y cada una mide apenas 3 kilómetros.

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El estrecho es lo suficientemente profundo para permitir el paso de los barcos petroleros más grandes del mundo.

A pesar de que las cifras varían, alrededor de una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo pasan por este pequeño canal, es decir, casi 19 millones de barriles de petróleo al día.

A principios de 2019, el gobierno de Estados Unidos prometió reducir a cero las exportaciones de petróleo iraní. Esa dura postura sobre las sanciones de Irán elevó los precios dramáticamente.

El petróleo sigue siendo la principal fuente de energía del mundo, con una demanda creciente, un sistema de precios fluctuante y gran parte de su producción en regiones volátiles.

El valor del mercado petrolero es mayor que el valioso mercado de metales en bruto del mundo, con una producción anual valuada en 2018 en 1.7 billones de dólares.

Un mercado negro floreciente no es una sorpresa, ya que cada año se roban o adulteran unos 133 mil millones de dólares en combustibles. Estas prácticas financian, por ejemplo, al Estado Islámico (ISIS), los cárteles de la droga de Latinoamérica, la mafia italiana, los grupos criminales de Europa del Este, las milicias libias, los rebeldes nigerianos, entre otros.

El robo de crudo es hoy una gran preocupación de seguridad mundial. Los cinco principales países acusados de tráfico de petróleo son Nigeria, México, Irak, Rusia, Irán e Indonesia, que tienen como principal particularidad la producción de crudo.

Se estimaba que Nigeria, en 2018, perdía mil 500 millones de dólares al mes por el aprovechamiento de tuberías, la producción ilegal de petróleo y otros esquemas sofisticados.

En el sudeste asiático, alrededor del 3 por ciento del combustible consumido proviene del mercado negro, que se estima en un valor de hasta 10 mil millones de dólares al año.

Hace un año altos cargos del Ministerio de Defensa de Rusia demostraron las supuestas pruebas del comercio ilegal de petróleo de ISIS con Turquía.

Las acusaciones del gobierno ruso destacan la implicación de Turquía y la familia del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en el contrabando de petróleo de ISIS.

El Estado Islámico controlaba en 2015 siete campos petrolíferos de Siria e Irak, tras las ofensivas kurdas y del ejército regular. Sus posesiones se han quedado reducidas básicamente a tres pequeños pozos.

ISIS producía hasta 100 mil barriles de petróleo por día, de los que extraía un beneficio de tres millones de dólares por jornada.

En noviembre de 2019, se informó que la Aviación Militar Siria destruyó centros de refinación de crudo y camiones cisterna empleados por las milicias kurdas para contrabandear crudo hacia Turquía.

Las milicias kurdas, que “presumían de su hostilidad hacia Turquía, se dedicaban a contrabandear el petróleo sirio, en complicidad con el régimen turco”, explicó un oficial de operaciones ruso.

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Siria sufre desde 2011 un conflicto armado que provocaron grupos terroristas y bandas armadas patrocinadas, conforme denuncia Damasco, por Arabia Saudita, Estados Unidos, y algunos países europeos.

Al iniciarse la guerra, Siria extraía 385 mil barriles diarios. La producción se desplomó hasta los 40 mil barriles en 2015, después de que el ISIS conquistara la provincia oriental de Deir Ezzor, que concentra dos terceras partes de los yacimientos.

“El gobierno de Irán está enviando crudo a Siria, en concreto se habla de un millón de barriles a través del puerto sirio de Baniyas desde principios de mayo de 2019”, según TankerTrackers.com y ClipperData.

En los últimos meses, Washington incrementó las sanciones dirigidas contra las importaciones de petróleo sirias, lo que ha provocado la peor crisis de combustible en la historia moderna de Damasco. Ello ha provocado una “economía sin vida” y “diezmada” con coches alineados por millas, a veces esperando días para comprar gas.

Los dos mil 500 millones de barriles de crudo que yacen en el subsuelo de Siria son como una gota en el océano de petróleo de Oriente Próximo, frente a los 300 mil millones de barriles que atesora Arabia Saudita o los 150 mil millones de barriles de Irán e Irak.

Las reservas sirias, insignificantes para el mercado mundial de la energía, representan sin embargo la clave del control efectivo del país árabe.

Antes de la guerra aportaban una cuarta parte de los ingresos del gobierno de Damasco y en pleno conflicto convirtieron al Estado Islámico, en una guerrilla acaudalada.

Proceso fantasma

Otro ejemplo del tráfico de crudo en el mundo se registró a mediados de mayo de 2019. El Pacific Bravo, un supertanquero del Banco de Kunlun (de origen chino y sancionado por Estados Unidos por supuestamente cooperar con el gobierno de Irán), reapareció en el Golfo Pérsico pocos días después de haberse perdido de todos los radares, reveló Samir Madani, cofundador de TankerTrackers.com, un sitio de monitoreo global de petroleros.

Fue entonces cuando TankerTrackers reveló unas imágenes satelitales que comenzaron a explicar lo que sucedía (y lo que muchos expertos ya suponían): el barco, en realidad, había estado cargando petróleo en Irán.

El gobierno de Donald Trump penalizó nuevamente la exportación del petróleo iraní —principal fuente de ingresos de Teherán— como parte de las presiones tras la salida de EU del acuerdo nuclear en 2018.

Según datos TankerTrackers.com, en los últimos 20 meses, los cinco barcos que navegan regularmente entre China y el golfo Pérsico realizaron cerca de 50 paradas en puertos del área, pero en otras 28 ocasiones desaparecieron durante días o semanas en la zona.

El aliado no tan aliado

El periódico londinense Al-Araby Al-Jadeed dice que el Kurdistán iraquí está vendiendo secretamente petróleo a Israel — es el principal aliado de Estados Unidos en Medio Oriente — a precios muy bajos.

El informe ha citado al comercio como una de las razones por las que la región semiautónoma se está demorando en llegar a un acuerdo de exportación de petróleo con el gobierno central de Bagdad.

Israel está comprando cantidades significativas de petróleo iraquí a ciertos partidos y “mafias” en la región del Kurdistán por precios tan bajos como 16 o 17 dólares, dijo Al-Araby Al-Jadeed.

El petróleo se produce en Erbil y Sulaymaniyah y luego se traslada a los puertos turcos de Mersin y Ceyhan a través de la pequeña ciudad fronteriza iraquí de Zakho. Desde allí, se carga a los petroleros que lo llevan al puerto más grande de Israel, Ashdod.

El diario británico Financial Times informó, en agosto de 2019, que Israel había obtenido 75 por ciento de sus suministros de petróleo del Kurdistán iraquí, con más de un tercio de esas exportaciones en el puerto de Ceyhan.

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Los líderes del Kurdistán se han mostrado reacios a entablar un diálogo con Bagdad para resolver los problemas pendientes sobre los flujos de petróleo que salen de la región.

El comercio de petróleo kurdo con Israel corre en contra de las leyes iraquíes que han declarado que los lazos o contribuciones al régimen son punibles con la muerte.

Un funcionario iraquí anónimo le dijo a Al-Araby Al-Jadeed que varias facciones políticas habían pedido al primer ministro Adil Abdul-Mahdi que discutiera el tema con funcionarios kurdos y encontrara una manera de poner fin al negocio del contrabando de petróleo.

El asunto es que cuando se trata de petróleo, ya sean amigos o enemigos en el mundo, cada quien negocia con quien mejor le conviene y si eso le permite tener mejores precios, no importa lo que que haya que hacer con tal de hacerse del energético.

Por: Alfonso López Orrante