:)

Seguridad

Con empleo empoderan a reclusas en México

Published

on

Quieren replicar en toda la República Mexicana un programa piloto donde las mujeres privadas de su libertad del Centro de Readaptación Social de Santiaguito, en Almoloya de Juárez, Estado de México, son empoderadas a través de la capacitación en talleres de costura, bordado y manualidades.

“Este taller ha sido muy poderoso, porque ha trascendido barreras y no solo son las mujeres privadas de su libertad las que han tenido la oportunidad de mejorar su calidad de vida sino sus familiares afuera”, asegura Tatiana Ortiz Monasterio, creadora del programa implementado para generar el autoempleo en este penal del Estado de México.

La puesta en marcha de los talleres para las mujeres reclusas generó un efecto multiplicador, así como reconstruye el tejido social, declara la bloguera y empresaria.

“Es como darle una segunda oportunidad a una tela vieja. Enseñamos a hacer productos contemporáneos y de alta calidad”, afirma Ortiz Monasterio.

Maribel Cervantes, secretaria de Seguridad del Estado de México, y las diputadas de Morena por Nuevo León, Tatiana Clouthier y Sandra Paola González, visitaron el Centro de Readaptación Social Santiaguito para conocer el programa implementado con las mujeres privadas de su libertad.

Al cierre de  2016, había 188 mil 262 personas privadas de la libertad en los centros penitenciarios de las entidades federativas al cierre de 2016, de las cuales 95% eran hombres y el 5% restante, mujeres, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). 

Las Estadísticas sobre el sistema penitenciario estatal en México explican que 178 mil 849 personas privadas de la libertad eran hombres y 9 mil 413 eran mujeres.

“Aproximadamente 35 por ciento de la población reclusa no tenía sentencia y el grupo con mayor afectación fue el de las mujeres pues 44 por ciento de ellas aún estaba en proceso”, agrega el INEGI. 

Las diputadas de Morena, el grupo parlamentario que controla el Congreso de la Unión, resaltaron la necesidad de otorgar mayores recursos al sistema penal a nivel nacional, por lo que buscarán legislar en favor de las personas privadas de la libertad, a fin de que tengan espacios dignos y seguros.

“Creo que es importante, brindar mejores condiciones a quienes se encuentran internos en los penales. Nos llevamos un gran sabor de boca y esto trataremos de llevarlo y ponerlo en práctica, en otros centros”, dijo Tatiana Clouthier Carrillo.

Las personas privadas de la libertad refieren una transformación de vida. Platican que este programa les ha servido para sentirse mejor, para reducir su estrés, depresión, para ocuparse. Les ha permitido vincularse con la familia, ser proveedoras y  crear redes de apoyo entre mujeres. 

“Pero lo más importante que han logrado ellas es ser resilientes, vencer la adversidad y visualizarse en un futuro, teniendo un nuevo propósito de vida y salir a la sociedad a conquistar el mundo con su oficio, a ser mujeres de bien y a transmitirlo”, agregó Tatiana Ortiz Monasterio.

Ahora, la sociedad civil y el gobierno del Estado de México se unieron para dar vida a este proyecto como piloto con la intención de replicarlo en otros estados del República.